Siendo generosos todo el año

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El año nuevo trae consigo las listas de regalos, la limpieza de la casa para llenar cajas destinadas a orfanatos, la compradera extra de regalos y comida para los indigentes… Es sin duda un tiempo de dar. Pero, ¿por qué necesitamos que una temporada específica nos dicte cuándo ser generoso y dar a otros? ¿No nos manda la Biblia a que seamos generosos todo el tiempo?

Por tradición, aquí en RD, el día de reyes es todo un acontecimiento, y a las personas no les importa dar más de lo habitual a los necesitados. ¿Por qué? Porque es un tiempo de dar. Pero imagina que alguien sólo te busque o te preste atención en Navidad, en Año Nuevo o en Reyes. Esa persona sintió que debía mostrarte que cumple con sus “deberes” de amistad hacia ti. No se siente obligado a ser tu amigo el resto del año, y te ignora completamente durante once meses. ¿No considerarías realmente a esa persona tu amigo, verdad? Entonces, ¿por qué pensamos que estamos cumpliendo con nuestros “deberes de generosidad" si sólo damos en una fecha específica? La verdad es que no estamos siendo generosos en lo absoluto. Con esto no vamos a mostrar el amor de Cristo a quienes lo necesitan, estamos diciéndoles indirectamente que nos ayudan a sentirnos mejor con nosotros mismos cuando les damos a ellos en cierta fecha. Sé que no es el mensaje que deseamos transmitir, pero si los ignoramos el resto del año, estoy más que segura de que es el mensaje que ellos reciben.

Los regalos que damos en Navidad y Año Nuevo no tienen sentido si no son movidos por un hábito de generosidad y amor. La mejor manera de honrar a Dios y propagar su amor es imitarlo con nuestro estilo de vida, no sólo la forma en que vivimos una vez al año.

El amor no tiene limitaciones.

El diccionario define la generosidad como un concepto que se refiere a la inclinación de dar y compartir por encima del interés propio. La persona generosa no pretende una recompensa por su accionar, sino que hace lo que cree correcto y justo. Me encanta la definición porque nos confronta. Dice que la generosidad va por encima del interés propio, sin embargo, cuando damos, en lugar de ser para ayudar y bendecir al necesitado, lo hacemos por una satisfacción propia y en muchos casos, para evitar pagar impuestos.

Y es muy lamentable pues cuando Dios se dio a sí mismo, lo hizo sin interés, y cuando nos mandó a dar a los demás, no nos puso una advertencia o marco de tiempo para hacerlo. No deberíamos necesitar una razón para dar a otros, debe ser un acto de amor desinteresado. Jesús no tenía ninguna razón para dar su vida, sólo Su amor por nosotros y ese debe ser el mismo motivo que reine en nuestros corazones cuando damos a otros. Los mejores regalos son las sorpresas, lo que no se espera y los que llegan sin razones.

Cuando vayas a recoger tu habitación y empieces a llenar las cajas de donativos, recuerda que la gente necesita de tu ayuda a lo largo del año; también toma un momento para meditar en por qué lo haces. ¿Es para sacar la ropa rota que no sirve y tener más espacio para la nueva que comprarás en especial? ¿O es para brindarle cobijo a alguien que realmente lo necesita? Las personas que viven de la caridad son personas reales que necesitan una demostración de amor, no sólo la generosidad. El amor no tiene las limitaciones de tiempo. Debemos imitar el amor de Dios por nosotros durante todo el año, no sólo en épocas especiales. La generosidad debe ser un hábito, no una tradición navideña. Cuando ese sea nuestro motivo, entonces la gente realmente verá el amor de Dios en nuestras acciones generosas.

Ahora bien ¿Cómo se puede dar durante todo el año cuando todas las organizaciones benéficas aparecen sólo en Navidad o Año Nuevo? Estas son algunas cosas que puedes hacer durante todo el año:

  • Puedes llevar alimentos a alguna fundación específica.
  • Enviar regalos a una familia en necesidad.
  • Hacer una donación mensual a una organización benéfica de tu elección.
  • Apadrinar a un niño de otro país.

Sé que leer acerca de las diferentes organizaciones de caridad puede ser desalentador, así que aquí les dejo algunas de mis favoritas que están funcionando en nuestro país:

  1. Compassion International
  2. Visión Mundial
  3. Food for the Hungry
  4. Hábitat para la Humanidad Internacional

También puedes buscar organizaciones benéficas locales que tengan oportunidades en las que puedas donar tu tiempo, no sólo dinero, y comenzar a establecer relaciones con los menos afortunados en tu área. Pidámosle a nuestro Salvador que ponga en nosotros el querer como el hacer, de llevar a otros no sólo regalos materiales, si no también el Pan de Vida eterna que tanto necesitan.

¿Qué crees que podemos hacer para ser generosos siempre? ¡Comparte tu opinión en los comentarios!


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Vida CristianaMasiel Mateo