Por qué decidí ser una "persona mañanera"

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Por mucho tiempo pensé que si asistía a la iglesia, leía algún libro o blog cristiano era suficiente. ¡Pero cuan equivocada estaba!

No siempre he sido una persona mañanera. ¡Me encanta dormir! Especialmente en las primeras horas de la mañana; honestamente no sé que es lo que le pasa a la cama que se pone más rica como a eso de las 6am... Pero de alguna manera en los últimos meses he sentido la necesidad de cambiar eso. Y ahora la mañana es mi momento favorito del día. Este ha sido un gran año para mí espiritualmente hablando, El Señor ha abierto mis ojos a tantas áreas grises que tenía que a veces hasta me sorprendo. Una esas cosas es el deseo de buscarlo en oración y conocerlo a través de Su Palabra.

Les confieso que a pesar de tener más de 15 años en el evangelio, en mi corazón no había una necesidad o sentido de urgencia a la hora de leer la Biblia. Por mucho tiempo pensé que si asistía a la iglesia, leía algún libro o blog cristiano era suficiente. ¡Pero cuan equivocada estaba! Lo único que necesitaba era abrir mi Biblia y leerla; dejar que Dios se revelara a mí a través de ella.

Pero, ¿por qué lo hacemos? ¿Por qué y cómo estudiar las Escrituras?

El objetivo en el estudio de las Escrituras es conocer más a Dios. No se trata de YO tener un tiempo a solas, o de YO deleitar MI mirada leyendo bonitas revistas con una magnífica escritura a mano que adornan las páginas; NO se trata de mí, la UNICA meta es más de Jesús, conocerlo más y amarle más.

Cuando se trata del estudio de la Palabra de Dios es fácil quedar atrapado en la sensación de que deberíamos estar leyendo un cierto número de capítulos cada día, o un diario de seis páginas para llegar a tener cierta profundidad en las Escrituras. Creo que esta falsa expectativa es lo que hace a muchos jóvenes tirar la toalla cuando se trata de estudiar la Biblia. Y es que cuando encasillamos el leerla como una tarea, es fácil dejar que se escape a favor de hacer una de las otras cosas que están en nuestra lista de cosas por hacer. Pero, cuando vemos nuestro tiempo en las Escrituras como un tiempo necesario para refrescar y poder continuar con nuestra vida, ¡corremos hacia ella! en lugar de poner excusas acerca de por qué hemos saltado un día, mes o año.

¿Cómo lo hago?

Antes de, quiero que sepas que cada persona es diferente y que no tienes que hacerlo a la misma hora ni de la misma forma que yo. Pídele a Dios en oración que te muestre cómo Él quiere que lo hagas.

Las horas de la mañana son las mejores pues es en donde estamos más tranquilos y nuestro cerebro puede retener mejor la información. Por eso y como un sacrificio (por que me encanta dormir) programé mi alarma para que suene todos los días a las 7am. Ahora lo que me gusta hacer es tomar mi Biblia y mi diario de inmediato pues anteriormente lo primero que hacía era tomar mi celular. ¡GRAVE ERROR! Como bien dijo el Ps. Sugel Michelén:

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Normalmente estoy estudiando con el método inductivo a través de un libro de la Biblia, así que sólo recojo donde lo dejé el día anterior. Lo que hago es leer el capítulo completo (aunque a veces debo parame en un mismo versículo, porque hay tanta riqueza y sabiduría en el que paso hasta dos días meditándolo), hago algún dibujo en Lettering para recordarlo y luego escribo en mi diario sobre el pasaje. Una vez he meditado en el mismo, tomo un tiempo de oración en el que agradezco  a Dios por lo revelado a través de Su Palabra, le doy gracias y presento las peticiones que tengo.  Al terminar este tiempo, tomo mi agenda y organizo el día y si me queda algo de tiempo, trato de dedicar unos minutos a leer cualquier libro que estoy leyendo actualmente.

Parece fácil, pero no lo es. La Biblia dice en Romanos 3:11 que NO HAY QUIEN BUSQUE A DIOS; en nuestra naturaleza no está el deseo de levantarse a leer la Biblia ni a orar. Por eso, ser una persona mañanera fue una elección consciente, ha sido una mezcla de ser muy intencional en guardar y respetar mi tiempo a solas con Dios en las mañanas y la gracia que Él derrama.

Y no, no siempre es así. Hay muchas mañanas en que las cosas simplemente no salen como me gustaría. Pero, me he dado cuenta de que mientras más me dedico a ser intencional en esto, más El Señor se revela a mi y más le conozco. Y también mientras más lo hago, menos caso le hago a las distracciones.

Este es un tema que no puedo abarcar en un solo post. Por eso en la categoría "Ilustra la Palabra", iré compartiendo más acerca de cómo estudiar la Biblia y tips sobre cómo poder hacer de esta una práctica constante.

¡Me encantaría escuchar acerca de tu rutina devocional, deja tu opinión en los comentarios!


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