Necesito todo el consejo de Dios

todo-el-consejo-de-Dios.png

Conocer la Palabra de Dios va más allá de 5 o 10 minutos al día al hacer un devocional. Conocerle es profundizar en las escrituras, estudiarla, reflexionar y meditar en todo el consejo de Dios.

Y la teología es básica para esto. Créeme que por un tiempo pensé que estudiar teología era para hombres con llamado pastoral o personas mayores, pero hace unos meses el Señor ha ido poniendo en mí el deseo de ir a aguas más profundas en Él y este video de Coalición por el Evangelio fue lo que terminó de convencerme:

¡Gloria a Dios por ministerios como este (Coalición) y mujeres como Cathy y Patricia que nos motivan a crecer en Su Palabra!

Hace ya un mes, inicié mis estudios en el Instituto Integridad y Sabiduría. No se imaginan lo feliz y emocionada que estoy. Cada clase, cada verso estudiado ha ido aumentando mi apetito por Su Palabra de manera que no quiero parar. ¡Es tan edificante! Ahora mismo estoy tomando la clase de Hermenéutica, que es el estudio de las herramientas necesarias para que la interpretación bíblica sea en base a todo el consejo de Dios. No se imaginan lo importante que es esto. Luego de tomar sólo las primeras clases he podido prestar más atención a los sermones, entender las prédicas y aprovechar aún más mi tiempo devocional.

Por ejemplo: cuando recibimos una carta tenemos que leerla completa para poder conocer su contenido. No leemos el encabezado y decimos - ah no mejor la leo después-. ¡No! Siempre leemos las cartas en su totalidad sin importar que tantas páginas tenga. Lo mismo pasa con la Biblia, pues fue escrita con diferentes géneros literarios y es necesario entender cómo fue escrita para poder interpretarla. Tomando esto en cuenta, no lo mismo estudiar una carta de la Biblia como la de Pablo a los Efesios leyendo sólo el primer capítulo, o sin investigar más acerca de ellos ¡por que no la vas a entender! Si envías una carta pidiendo un patrocinio para un evento, quien la recibe debe saber quién eres o al menos conocer la institución que le está haciendo la solicitud para poder darle una respuesta a la misma. Pues así pasa con la Biblia. Es necesario conocer el contexto histórico, cultural y gramatical de cada libro, carta o epístola que lees. ¡Todo comienza a tener más sentido! ¿verdad? :D

¡Y quiero compartir esta experiencia con ustedes!. La próxima semana les compartiré un primer post sobre esta hermosa clase de hermenéutica y mientras vaya tomando las clases, subiré un artículo de cada una sobre lo aprendido y cómo aplicarlo a la vida cristiana.

Es mi oración que ustedes puedan también realizar sus cursos en el Instituto. ¡Próximamente inicia un certificado de Consejería Femenina! Conoce los detalles accediendo a http://institutois.org.

¡Un abrazo!