Venciendo el desánimo en el estudio bíblico con el Salmo 119

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¡Hola chicas! ¿Cómo van con el reto? Casi siempre la semana 3 (que es la próxima semana) es la más difícil porque a veces nos desanimamos. Nuestro cuerpo comienza a acostumbrarse al proceso devocional, y comenzamos a sentir una desconexión y desánimo espiritual. ¡A mí me ha pasado! Muchas veces me he visto con todos los materiales encima de la mesa pero con el corazón vacío y la mente en blanco. Y en esos días es que más me veo en la necesidad de recordarme que no deseo buscar a Dios (Romanos 3:10-11) y que debo negarme y decirme a mí misma Masiel: ¡tú eres quien necesitas esto! ¡Tú eres quien necesitas sumergirte en La Palabra! ¡Tú necesitas a Dios!.

Obviamente no es nada fácil, porque es mucho mejor ir a dormir más temprano o ver un episodio de tu serie favorita, pero nada de esto, nada de lo que puedas o quieras hacer en ese tiempo, será más provechoso para tí que invertirlo en estudiar y escudriñar la Palabra de Dios.

Y el Salmos 119 es realmente extraordinario. Me encanta lo que Matthew Henry dice en la introducción a este salmo en su Comentario Bíblico:

Ambrosio de Milán, en su latín castizo, lo describe como veluti pleni luminis solem meridiano ferventem calore, "un sol de plena luz, que hierve con el calor del mediodía". Es un buen termómetro para medir la temperatura espiritual del lector: si se entusiasma, buena señal; si se aburre, es que tiene frío el corazón.

Según los primeros 5 versículos de este maravilloso Salmo, esto es lo que obtienes y debes hacer al escudriñar, meditar, guardar y reflexionar en Su Palabra:

  1. Eres bienaventurada
  2. Debes guardarlos muy bien
  3. No eres avergonzada
  4. Le alabarás con rectitud de corazón
  5. Es limpio tu camino

Y eso, que este Salmo es capítulo más largo de toda la Biblia con 176 versículos... ¿Te imaginas las maravillosas promesas, bendiciones y mandatos que puedes encontrar allí?

Mientras continúas haciendo el reto de #LetteringBíblicoEnero o el devocional que estás llevando, te recomiendo que leas este Salmo y puedas descubrir más riquezas que animarán tu alma y renovarán tus fuerzas para que puedas amar tu tiempo devocional.

Recuerda que el propósito de estos retos o cualquier devocional no es escribir bonito, usar colores o marcar algo como hecho, sino que puedas estudiar La Palabra, reflexionar en su enseñanza durante el día y meditar en ella siempre. Esto hará que Su Palabra esté siempre viva y fresca en tu mente y corazón.

¡Un fuerte abrazo!