Un ayuno social y digital

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Y Samuel dijo: ¿Se complace el SEÑOR tanto en holocaustos y sacrificios como en la obediencia a la voz del SEÑOR? He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio, y el prestar atención, que la grosura de los carneros. 1 Samuel 15:22

Durante los últimos dos años, he disfrutado mucho de escribir en el blog y todo el aprendizaje, el intercambio y la producción que se lleva a cabo en las redes sociales. Mi vida ha sido bendecida a través de esto y confío en que haya sido de bendición para otros. Aunque debo confesar, que mantenerse activo en el espacio social es difícil y requiere de mucho trabajo. Es un viaje que ha sido marcado con la intensidad y creo que es tiempo de hacer un ayuno social.

Tal vez hacer un ayuno de redes sociales no parece ser un gran problema. Incluso parece una tontería. Y tal vez si hubiera sido mi propia idea de ayunar desde las redes sociales sería una tontería. Pero nada que Dios nos pide que hagamos no tiene sentido. Incluso cuando no entiendo muy bien qué o por qué Él lo pide, si viene de Él, hay una buena razón.

Abstenerse de publicar en Twitter y Facebook, es más fácil de lo que pensamos. Sin embargo,  existen algunas tentaciones directas. Puede que muchas personas se burlen de tu ayuno, o que te llegue una noticia que quieras compartir, ofertas, concursos… En fin, miles de cosas llegarán a tu correo electrónico que te harán decir: entro sólo para esto y vuelvo a salir. Pero ahí es que debemos poner en práctica el dominio propio.  No dejar que la tentación agarre tu atención. Lo que “te puedes perder”, Dios  puede traerlo de vuelta 100 veces si te conviene y es Su voluntad. Ya lo ha hecho antes, así que no será de mayor bendición si lo haces justo mientras estás ayunando.

Aquí les dejo 5 razones para hacer un ayuno de redes sociales:

  1. Crecer espiritualmente y en conocimiento bíblico: No puedes dar de lo que no tienes. Como cristianos, debemos usar las redes sociales como medio evangelístico, y si lo haces o no, debes tener conocimiento bíblico. No para alardear de esto, si no para cumplir con la gran comisión. En un tiempo de ayuno, podrás profundizar en la Palabra, dedicarle el tiempo que pasabas en las redes a orar y estrechar tu relación íntima con Dios.
  2. Organizar tus prioridades: Las muchas actividades en las que nos involucramos, hacen que nos desenfoquemos y cambiemos nuestras prioridades; en especial con la familia. La familia es el primer ministerio creado por Dios y debemos prestarle la atención debida. Lo mismo pasa con la iglesia ya que muchas veces dejamos de asistir a los cultos dominicales por el cansancio que tenemos en la semana. Toma este tiempo para priorizar y poner cada cosa en su lugar. Pídele a Dios que te revele cómo debes administrar tu tiempo y escríbelo. Lleva una agenda para que puedas cumplirlo.
  3. Romper la cadena de la “aprobación”: La mayoría de las personas buscan los likes o los comentarios y esto se traduce en vanagloria. Lo que escribes o posteas no se trata de ti, se trata de llevar el evangelio redentor de Cristo; y si una persona lo leyó y no le dio like, o no comentó, no quiere decir que Dios no lo haya usado. Humíllate ante Dios y pídele que sea Cristo en ti también en las redes sociales.
  4. Disfrutar de las pequeñas cosas: Ir al cine, escuchar la lluvia, los pajaritos que cantan cuando te levantas, visitar los museos de tu ciudad, leer un buen libro… Todas estas son cosas que en la mayoría de ocasiones decimos que no tenemos tiempo para hacer. Al hacer un ayuno digital, podrás sacar tiempo para disfrutar de las cosas que Dios ha creado para que el hombre disfrute.

No hay un tiempo específico, pero se ha comprobado científicamente que los hábitos se crean en 21 días. Así que en mi caso, tomaré esos 21 días para crear el hábito de pasar más tiempo orando y meditando en la Palabra que en redes sociales. Me es difícil porque trabajo en esto, pero en Dios no hay imposibles.

Si en algún momento sientes que vas a caer en la tentación de conectarte, recuerda esto:

  • Me voy a desconectar del ruido y me conectaré a lo esencial y lo que realmente importa: ¡La Palabra de Dios!
  • Voy a seguir mi ayuno de medios sociales y llenar intencionalmente ese espacio con él. Voy a permanecer en Su Palabra, disfrutar de su creación, el descanso con mi familia, leer un buen libro, hornear pan, tejer una bufanda, jugar a un juego con mis hijos o mis sobrinos.

Una vez te vuelvas a loggear, tendrás las pilas recargadas y podrás dar de lo que has recibido. Creo que las iglesias de hoy deberían animar a su congregación a hacer lo mismo, aunque suena un poco ambicioso, no es imposible. Puedes comenzar tú y luego compartir este post con tu grupo de jóvenes y hacer el ayuno juntos, o mostrarle la idea a tu pastor… En fin, la idea es que todos en algún momento podamos desconectarnos con la única intención de glorificar a Jesús.

No sé tú, pero yo quiero poder escribir un post de cómo pasaron estos días y compartir las maravillas que Dios hará, y luego, leer tus comentarios de cómo te fue. Yo esperaré con mucho gusto un mes o dos para que lo hagas. Estoy segura que un ayuno de redes sociales traerá más bendición a tu vida y a los que te rodean que estar conectado 24/7.

¡Nos vemos en 21 días!

Bendiciones mil.